miércoles, 25 de septiembre de 2013

Carta a Laura Bozzo

Sra. Laura Bozzo:

Le escribo esta carta muy indignado, pues creo que nadie entiende lo que usted está haciendo. Antes que nada la felicito primero, pues usted ha puesto el dedo en la llaga.  Usted lleva lo que nadie a esos lugares incomunicados, abrazos y condolencias a la gente, con respeto, dignidad y objetivos exclusivamente humanitarios. Va a beneficiar la vida de esta gente en desgracia transmitiendo su dolor a nivel nacional para que la gente ahora si despierte y se vaya como el ejemplo que es usted, a ensuciarse los pantalones y a rescatar gente. Claro que tal vez no sean tan afortunados de pertenecer a un grupo tan prestigiado como Los Relámpagos para llegar en helicóptero. Por cierto a quiénes les reprocho que arriesgaron la vida de usted al permitirle ir a un lugar como la Pintada, donde como rescatista tuvo que ser rescatada por el ejército, tal y como usted lo ha platicado… ¿Qué organización tiene, caray, la decencia de permitirle a un civil integrarse como voluntario y actuar en campo sin tener las precauciones adecuadas de entrar a un terreno con arenas movedizas? Culpa de usted no es, sino del gobierno del Estado que ha puesto incluso la vida de su prometido en riesgo. Detalle que por cierto, aplaudo la unidad familiar que demuestra en llevar a su pareja, incluso en momentos tan urgentes de atenciones de alguien de tan fina envergadura como la de usted y con repleta experiencia como rescatista.
Su acto pone en ejemplo lo que todos tenemos que hacer cuando encontremos a alguien en desgracia, antes de darle un donativo, de canalizarlo a un grupo especializado de ayuda o incluso invitarle algo comer… hay que sacarle fotos o video, a toda esa gente que sufre de hambre, que se droga, se alcoholiza o vive en la inmundicia. Esperar el momento en que escurra la lágrima por sus mejillas para despertar en esos incorruptos cuerpos del público sin sentimientos a través de cachetadas de realidad. Hay que ser responsables y subir esas imágenes a redes sociales, y si es posible ver medios masivos más grandes para que la gente sepa que hay gente en problemas.
El que usted aparezca en la televisión y reportando a la gente que lleva en el helicóptero mientras llora, no es un acto deliberado de “chow”, así como tan simpáticamente dice en sus transmisiones, es una coincidencia… ¡¿Qué nadie lo puede entender?! ¿Qué culpa tiene usted que sea conductora de un programa de televisa y rescatista a la vez?
Pero no pierda el tiempo escuchando esas falsedades y despotricas contra su figura, demuéstreles esos videos y fotos que seguramente tiene,  en los que sale llevando víveres, cargando piedras, restos de construcciones y escavando para rescatar heridos. Atendiendo en otros eventos a gente como usted nos afirma en el pasado como el grupo de Los Topos. Aplicando a damnificados los primeros auxilios de manera pertinente. Planificando con autoridades, organizaciones y sociedad acciones para trabajar en equipo.
Bien, tal vez no tiene grabado nada de esto pues la labor de un rescatista requiere de rapidez, eficiencia y pertinencia, por lo que no le indicó al camarógrafo lo hiciera de manera oportuna o simplemente por humildad a su labor, pero estoy seguro realizó cada una de estas acciones.
Ojalá siga así a pesar de los improperios que se le han arrojado en las redes sociales, tal vez algún día la gente reconozca que se equivocó y vea en usted la imagen de una nueva Madre Teresa,  con orgullo americana, y que ha hecho mucho más por todos los casos verídicos que cada día atiende en su programa y le ayuda a la gente a superar su vida y salir como mejores seres humanos.
Le deseo que le vaya bien, que el destino le envíe siempre alguien que le ayude al mismo nivel que usted ayuda a los demás, y que la gente deje de mencionar su nombre tanto en las redes, haciéndole tanta  mala difusión a su imagen y publicidad barata.
Felicidades, señora naca del pueblo como se autodefine, ojalá siga así siempre para que muchos mexicanos sepamos realmente lo que es el valor humano y no un chow.

Atentamente

Un profesionista asalariado.

miércoles, 31 de octubre de 2012

El nuevo sincretismo del festejo a la muerte

Realmente estamos enfrentando un nuevo sincretismo al que la sociedad a través de los años, se ha visto  confrontada cada vez más, y renuente en aceptarlo, creciendo aun más la polémica con las redes sociales. No al Halloween y si al Día de muertos.

Y me refiero a la forma de conjugar los ya de por si sincréticos festejos de Halloween y Día de Muertos. Aquí el detalle interesante es como tanto  el Día de Muertos se ha convertido en un símbolo de nacionalismo, y el halloween en un símbolo del poder  imperialista-capitalista norteamericano.

Pero el pleito entre ambas festividades viene desde Europa, dónde ya la iglesia católica había impuesto el festejo de Todos los Santos para disipar festejos paganos celtas... los que dicen que el Halloween es pagano, están muy equivocados, pero la unión de estas doctrinas no disipó el festejo pagano, sino que se fusionó y hasta al fecha se ha ido modificando, siendo en Estados Unidos dónde se le encontró una oportunidad de mercadotecnia que se ha expandido a nivel mundial y que el cine slasher ochentero terminó por coronar.

En el México prehispánico no se festejaba el día de muertos: ¡eran dos meses de conemoración! y eran en julio y agosto, y nada que ver con el festejo contemporáneo,  no estaba ese estigma que remarcaba la importancia de la tradición, que buscaba realzar la identidad del mexicano. Hay que recordar que las culturas mesoamericanas no creían en el cielo y el infierno, sino en diferentes destinos a los que podían llegar los espíritus dependiendo de la dignidad de su muerte.   Obviamente, al llegar los españoles se buscó también disiparlo (finalmente católicos) y surge de ahí este festejo. Ahora confluyen estos dos actos festivos resultado de una lucha del paganismo contra la iglesia, y sin embargo ambos eventos ahora se están amalgamando en un solo tipo de festividad que a muchos disgusta, pues ese sentido simbólico no se borrará fácilmente. La fusión es inevitable.

Altares de Muertos que tienen calabazas, disfraces de Halloween que evocan a la Garbancera de Posadas, pedir la calaverita... ya no son dos festejos separados, son una nueva comunión que al mexicano muy bien le ha caído por su sentido festivo, y por la oportunidad de exhibirse con los colores, formas y olores de su fiesta patrimonial. E incluso en el sentido estético el naranja de las calabazas combina con el de los pétalos de cempasúhil

Sin embargo lo preocupante es precisamente el significado mas allá del pleno símbolo que en si es el festejo, es una tradición que carece de autenticidad, pues el tema importante que son nuestros muertos, se ha visto cada vez más opacado por el mismo símbolo, esa representación significante en colores, disfraces, altares y demás, es ahora dedicada a la cultura pop, ya sea en la figura cuasi-mítica de Michael Jackson, Elvis Presley, o en esos embajadores de la tradición mexicana como Pedro Infante o Cantinflas... ¿dónde quedan los muertos? La garbancera conocida ahora como Catrina, representa esa falsedad misma del festejo irónicamente como la misma caricatura de Posadas... la gente pretende ser, demostrar algo, pero sin tener un significado real al absorber uno de los festejos o fusionarse en el nuevo sincretismo. La Catrina no es la muerte, es el pavoneo, la presunción y la vacuidad del espíritu mismo del hombre representado en un esqueleto descarnado.

Habrá que esperar unas décadas para ver como sigue mutando este fenómeno, y guste o no a la gente, la fusión ya se esta dando, gradualmente, hasta que este eclecticismo derive en una nueva adopción de la perspectiva de desenfado que desde México  ha desatado el interés en el mundo respecto a la vida en el más allá.